🩷 Sin nosotras no se cuenta + Q&A con Luisa Salomón
Nuestro marzo fue de encuentros y acciones poderosas
Marzo siempre trae la pregunta “¿qué hacemos por el 8M?” y este año no fue la excepción. La respuesta no era fácil, aunque sabíamos que la mirada como mujeres periodísticas era fundamental, y tuvimos varios dilemas: queríamos hablar del quehacer periodístico desde una narrativa más optimista, desde la esperanza y la dignidad, sin ignorar la crisis tan profunda que nos atraviesa pero tampoco queríamos romantizarla. Complejo.
¿Cómo hacer una campaña que englobara todo esto y que pudiéramos ejecutar sin un dolita? Más complejo.
No hicimos una ni dos sino tres reuniones. Hablar, discutir, la clásica lluvia de ideas. ¿Qué formatos? ¿Testimonios o cifras? ¿Videos o diseños?
Y llegamos a #SinNosotrasNoSeCuenta para contar cómo el periodismo atraviesa nuestras vidas y por qué el trabajo que hacemos es imprescindible.
Porque ser mujer periodista en un contexto mundial autoritario y regresivo en derechos es un desafío enorme. Nos enfrentamos a la precariedad, la censura, la persecución y el riesgo constante, pero seguimos aquí, mientras podamos: contando, denunciando, acompañando.
El centro de la campaña eran los testimonios de integrantes de la Red y que nuestra Mima Cortez fue la encargada de ilustrar. Y lo que pasó no lo esperábamos. Las publicaciones se compartieron cientos de veces, los comentarios fueron infinitos, fueron enviadas por varios grupos de WhatsApp.
La campaña conmovió porque en nuestra comunidad muchas sentíamos lo mismo y no habíamos sabido cómo poner en palabra tantas emociones y dilemas. Y eso que inicialmente eran unas publicaciones se convirtió en un abrazo colectivo porque lo que estamos viviendo no está fácil.
Pero no nos quedamos ahí. Quisimos encontrarnos para hablar eso que nos preocupa y afecta. Gracias a todas las personas que se acercaron un viernes a hablar (con birra en mano) de sus angustias profesionales, sueños, anécdotas viajeras y dilemas. A las que se conectaron un sábado temprano para contarnos sus experiencias, sus tropiezos, cómo se reinventan, cómo siguen encontrando en el periodismo su lugar en el mundo o cómo han ido superando ese duelo de dejar el oficio atrás.
Gracias a quienes fueron al Parque del Este al Espacio de Escritura Creativa y Colectiva para visitar las grietas de este sistema deteriorado con el fin de encontrar restauración a través de la escritura, esa pasión por lo que elegimos en un principio para nuestras vidas.
Saber que nos tenemos (y sostenemos) es todo.
Ponte al día
🟣 Conoce a Lisa Henrito 💪
Lisa Henrito es una mujer indígena de la comunidad Warao en Delta Amacuro y ha desafiado múltiples barreras para convertirse en una lideresa reconocida dentro y fuera de su territorio. Desde muy joven mostró interés por defender los derechos de su pueblo y, a lo largo de los años, ha logrado abrir espacios de participación para las mujeres indígenas en contextos donde tradicionalmente han sido excluidas. Su compromiso con la justicia y el bienestar comunitario la ha convertido en un referente de liderazgo femenino en su región.
Su historia es un ejemplo de transición pacífica del poder, tradición y liderazgo femenino, en la que una capitana pemón es celebrada por otras mujeres y hombres de su comunidad debido a su trabajo impecable y su compromiso. Un trabajo escrito por Morelia Morillo y publicada en nuestra web Redsonadoras.
🟣 Las redes sociales se fueron a la m…
Las redes sociales están cambiando y no precisamente para mejor. Lo que antes fue un espacio de movilización feminista, hoy parece estar dominado por discursos de odio disfrazados de “libertad de expresión”.
¿Estamos perdiendo el poder que construimos en Internet? Estefanía Reyes cuenta cómo estos espacios se han convertido en una extensión más de la manosfera, ese lado oscuro, antes semi-escondido, de la web 2.0 en donde la hostilidad hacia las mujeres y la misoginia son la regla, y depredadores sexuales como Andrew Tate son personajes venerados. Todo mal
🟣 Parir en la frontera Wayuu
Las mujeres wayuu cruzan la frontera desde Venezuela para tener controles prenatales e ingresar a salas de partos en municipios de Colombia. En los hospitales, sufren una forma de vulneración que atraviesa sus cuerpos, pero aún sin traducción en su lengua: la violencia obstétrica. Lee este trabajo en www.redsonadoras.com, resultado del programa de formación y becas Narrar Fronteras.
🟣 ETS, asesinas silenciosas en territorio Wayuu
Algo muy grave está pasando en las comunidades Wayuu en la frontera entre Colombia y Venezuela: las enfermedades de transmisión sexual están afectando muchísimo a la comunidad y casi nadie habla de eso. La desinformación, el temor a la estigmatización y los tabúes culturales son las principales brechas para prevenir y paliar las ETS en la zona indígena fronteriza. Las personas contagiadas que son diagnosticadas con VIH en Colombia, por lo general, no continúan su control médico ni en el país vecino, ni en Venezuela. Y sí, las mujeres son las más vulnerables porque enfrentan un montón de barreras para hacerse chequeos, además del machismo y el estigma.
🟣 La mar deja cicatrices
En las costas que separan Güiria y Trinidad y Tobago navegan testimonios de mujeres que desaparecieron o murieron en el mar, en medio de la migración forzada y el tráfico de personas. Y de mujeres que quedaron en tierra firme, en el naufragio del dolor y la pérdida. Esta investigación, desarrollada durante el programa Narrar Fronteras, reúne las historias de Unyerlin, Dielimar y Fiannelys, tres venezolanas que partieron desde Güiria, pero jamás llegaron a su destino; y de sus dolientes, que siguen soñando cómo sería la vida con ellas.
#LoQuePasóEnLatam
👉 Bolivia debate una ley para prohibir matrimonios y uniones libres de menores de 18 años.
👉 Casi 12.000 mujeres han sido asesinadas en Brasil por feminicidio durante la última década.
👉 Las mujeres afro luchan por la inclusión en Uruguay.
👉 La rebelión de un grupo de mujeres maya a través del sóftbol.
#LoQuePasóEnElMundo
👉 El Tribunal Superior de Cataluña absuelve a Dani Alves de un delito de agresión sexual.
👉 España como refugio de las mujeres trans latinoamericanas.
👉 La primera píldora anticonceptiva masculina de la historia ya se prueba en humanos.
👉 Tribunal indio dictamina que agarrar pechos e intentar desnudar a una niña no es violación.
Amplificadoras
Luisa Salomón - Periodista en transición (como creo que estamos muchas). Siempre Prodavinci, aunque sea en el corazón.Una mujer que te inspire
Me cuesta elegir una porque yo vengo de una familia de mujeres y siento que soy la amalgama de todas. Pero supongo que mi mamá, que me ha dado todo lo que tenía para dar. No tuvo una vida fácil, ni una familia sencilla, y decidió romper la rueda y cambiar todo para mí y para mi hermana. Mientras más años cumplo, más la admiro. Pero también te diría que mi hermana, que es la persona más dulce que conozco y que defiende esa dulzura en un mundo cada vez más duro. También mis tías abuelas, que crecieron con nada, se abrieron paso entre muchas dificultades, se convirtieron en profesionales y nos cambiaron el destino a sus hijas y nietas.
Una filosofía de vida
Más que una filosofía, son como dos cosas que me recuerdo cada cierto tiempo (últimamente con más frecuencia).
- La cita más famosa de El Verano de Camus (“En medio del invierno descubrí que había dentro de mí un verano invencible”). Yo volví a releer a Camus después de mi secuestro y me ayudó a darle salida a mi crisis existencial. En estos momentos, que todo lo veo muy oscuro, al menos una vez al día me digo a mí misma “El verano, el verano”, para recordar que al menos me tengo a mí y tengo a mi entorno, que son parte de ese calor que me mantiene viva.
- En Prodavinci, cada vez que perdía la fe (que no tengo mucha) Alayón siempre me repetía una historia (no sé si es una fábula, una parábola, no sé, me lo ha dicho mucho y ahora ya solo me recita la última frase) de un hombre que está cansado de hacer el bien y ver que no sirve, que a su alrededor la crueldad sigue ganando, y le pregunta a un sacerdote para qué seguir insistiendo si no está cambiando nada. El sacerdote le responde: “A veces no hacemos el bien para cambiar a los otros, lo hacemos para no cambiar nosotros”.
Y nada, en la vida llevo esas dos ideas en la garganta como un escapulario.
Una recomendación
Voy a decir dos, una extranjera y una venezolana. Extranjera, la fotógrafa Lynsey Addario. Particularmente su libro It's What I Do. Yo siento un profundo respeto y fascinación por el fotoperiodismo, por sus complejidades, y su trabajo es lo que yo quisiera hacer si supiera tomar fotos (y esta admiración/fascinación se extiende al trabajo de fotógrafas nuestras como Adriana, Andrea, Ana María o Fabiola, claro).
Venezolana, Valentina Oropeza. La recomiendo como periodista, como jefa, como amiga, como mentora. No conozco una persona con mayor capacidad pedagógica, con más generosidad académica e intelectual, con mayor sensibilidad por su equipo. Recientemente ganó un Emmy por el documental de la BBC Los buscadores de migrantes perdidos en el desierto de Sonora (que lo recomiendo), pero también recomiendo sus crónicas Los hijos de la mina y “Somos médicos de malaria” porque están bien escritas y porque la vimos hacerlas, sentirlas, reportearlas. Ambas fueron trabajos muy desafiantes, que plantearon muchas preguntas interesantes y fueron experiencias de aprendizaje para todos.
Como seguro habrán notado, estamos haciendo cambios en Buenas Juntas. En estos casi cinco años hemos crecido un montón (qué alegría) y la plataforma anterior se nos quedó pequeña. Así que las próximas ediciones las verán en construcción, decorando las paredes y adaptándonos al nuevo espacio.
Gracias por seguir aquí. Lqm.



